, ,

La IA hará bueno a Canva

Por

min de lectura

El algoritmo de la red social Threads lleva semanas mostrándome «tuits» (no sé cuál es el término para las publicaciones en esa red) de personas que destacan las creatividades hechas en Canva por encima de las generadas con IA, que parecen seguir una tendencia exponencial de crecimiento. Me gustaría ver un día los hubs de servidores de Gemini a través de unas lentes de visión termal, por pura curiosidad.

Y es que tengo que reconocer que, por practicidad y por la sencillez de manejo de la plataforma, cada vez estoy haciendo más trabajos con Canva, especialmente aquellos de consumo inmediato (carteles, material para redes sociales propios y de clientes) que requieren de pequeñas modificaciones que pueden hacerse a través del móvil en medio minuto y sin los engorros de llevar el Macbook a cuestas.

En redes como Linkedin o la propia Threads, redes completamente prescindibles salvo para posicionar, el contenido generado por inteligencias artificiales es la tónica. Hay, incluso, quien trolea a las IA y las deja al descubierto, por ejemplo, insertando una línea en el prompt invitando a las IA a que inserten en la oferta la receta de un flan (leído aquí). Creo que estamos convirtiendo la frase «generado por IA» en una commodity de cuando queremos referirnos a procesos automatizados, pero eso es otro debate.

Carteles, concursos públicos y pervertidos con Grok

El abuso de contenido generado con IA actúa en varios frentes y sectores cívicos, y los concursos públicos de cartelería y diseño son una arena muy jugosa. De hecho, la oposición al uso de estas tecnologías es un punto en común en muchos grupos de artistas, creadores y otros colectivos, e instituciones públicas intentan restringir los productos generados completamente con esas herramientas. ¿Qué ocurre cuando la técnica ha sido mixta, es decir, con mano humana y con toque IA?

Los medios tradicionales, además de los New Media, están poniendo de relieve el abuso de contenido generado a través de herramientas de IA, al tiempo que desde la UE y desde las propias tecnológicas están intentando frenar el uso frívolo, pervertido e incluso delictivo de herramientas como Grok, de la red social de Elon Musk. Entrar en la antigua Twitter es algo así como una tortura voluntaria, con vídeos pornográficos, de violencia explícita y temáticas incendiarias, sin más objetivo que el de generar atención y dinero. Es aquí donde entran las grandes tecnológicas como contrapunto al salvajismo propio de Musk.

Canva sí, pero con muchos «peros»

Pero volviendo al tema con el que empezaba, más referido al formato y no al fondo, vuelvo a reconocer que estoy derivando mucho trabajo a la aplicación Canva, por su practicidad y por la compartición sencilla, en diversos formatos y con un plan gratuito que numerosas PYMES han integrado como una herramienta más de su negocio.

Es aquí donde entra la apuesta por un valor añadido, personalización y enfoque de marketing, que sólo puede conseguirse con herramientas más enfocadas al medio y largo plazo, a una cartelería exterior potente, recordable y escalable. Vengo a reconocer que, si hay plataformas donde consumimos imágenes en el corto plazo, únicamente con fines informativos o de primer impacto, Canva es una buena opción para ganar tiempo. Ocurre que, una vez detectamos la plantilla, la tipografía o incluso los elementos propios de Canva, nuestro cerebro ya lo convierte en «un producto generado con Canva» y tal vez ocurra lo mismo que cuando pensamos en un contenido generado con IA, que es un artificio, a merced de terceros y sin el corazoncito que requiere el tiempo de planificación, diseño y edición de un producto algo más trabajado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *