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Citas – James W. Foley, «Drop a pebble in the water» (Suelta una piedra en el agua)

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Comparto un poema de James W. Foley que descubrí hace poco tiempo y que me resulta muy interesante porque combina los elementos con la causa y efecto, y aplica tanto al terreno del marketing y la comunicación, como al artístico, de la creatividad y de las emociones.

Fue, según he consultado en varias fuentes, publicado en 1911 en el boletín de la iglesia de Cristo de Market Street en Athens, Alabama.

Drop a pebble in the water (Deja caer una piedra en el agua)

Deja caer una piedra en el agua: solo un chapoteo, y desaparece;

pero hay medio centenar de ondas dando vueltas una y otra vez,

extendiéndose, extendiéndose desde el centro, fluyendo hacia el mar.

Y no hay forma de saber dónde estará el final.

 

Deja caer una piedra en el agua: en un minuto lo olvidas,

pero hay pequeñas olas fluyendo, y hay ondas girando aún,

y esas pequeñas olas que fluyen hacia una gran ola han crecido;

has perturbado un poderoso río solo por dejar caer una piedra.

 

Deja caer una palabra desagradable, o descuidada: en un minuto desaparece;

pero hay medio centenar de ondas dando vueltas una y otra vez.

Siguen extendiéndose, extendiéndose, extendiéndose desde el centro a medida que avanzan,

y no hay forma de detenerlas, una vez que has comenzado a fluir.

Deja caer una palabra cruel o descuidada: en un minuto lo olvidas,

pero hay pequeñas olas fluyendo, y aún hay ondas circulando,

y tal vez en algún corazón triste has despertado una poderosa ola de lágrimas,

y perturbado una vida que era feliz antes de que dejaras caer esa palabra cruel.

 

Deja caer una palabra de alegría y bondad: solo un destello y se va;

pero hay medio centenar de ondas circulando una y otra vez,

llevando esperanza, alegría y consuelo en cada ola que salpica y se precipita

hasta que no creerías el volumen de la única palabra amable que dijiste.

 

Deja caer una palabra de alegría y bondad: en un minuto lo olvidas;

pero aún hay alegría creciendo, y aún hay alegría circulando,

y has hecho rodar una ola de consuelo cuya dulce música puede escucharse

a través de millas y millas de agua con solo dejar caer una palabra amable.

James W. Foley

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