En este artículo voy a hacer una pequeña review de una nueva red social que se encuentra en fase beta, llamada Monnett Social. A continuación voy a recoger sus principios y valores, que me recuerdan mucho al movimiento Hateblockers, llevado a una red social de ámbito europeo.

El qué y el para qué
Copio a continuación la traducción al castellano de parte de su presentación, disponible sólo en inglés en la web principal de la aplicación.
Monnett nació de una simple observación: los espacios digitales donde transcurre nuestra vida se han optimizado para la interacción, no para el bienestar. Las plataformas de redes sociales se han convertido en máquinas publicitarias que explotan nuestra psicología, fragmentan nuestra atención y polarizan nuestras comunidades.
Creamos Monnett porque creemos que la tecnología debe potenciar la conexión humana, no manipularla. Nuestra plataforma encarna los valores de la dignidad humana, la privacidad y la participación democrática. Existe para dar control a las personas, para recuperar espacios que conecten en lugar de dividir.
Nuestro viaje comenzó en 2024, cuando un pequeño equipo de tecnólogos, diseñadores, activistas políticos y pensadores europeos se unió con una visión compartida: crear espacios digitales que se sintieran más como un vecindario que como una máquina de vigilancia. Espacios donde cada voz importa, cada conexión cuenta y cada persona que se une forma parte de la transformación del mundo digital. Monnett es un movimiento por la libertad, por la comunidad y por una mejor manera de conectar en línea.
Existimos porque el estado actual de las redes sociales no es inevitable. La economía de la atención, el capitalismo de vigilancia y la manipulación algorítmica son decisiones, no leyes naturales de la tecnología.
Consideramos que es nuestra responsabilidad liderar la creación de tecnología humana. Somos pioneros en redes sociales que respetan la dignidad humana y fortalecen la democracia.
Monnett existe para demostrar que otro camino es posible. Estamos construyendo una plataforma que:
- Permite a las personas controlar sus algoritmos y datos
- Promueve la conexión auténtica por encima del contenido viral
- Opera con transparencia y supervisión democrática
- Se sostiene sin explotar a los usuarios
Interfaz y experiencia de usuario
A primera vista, la interfaz de Monnett es idéntica a Instagram, sólo que con menos opciones. He creado mi perfil hoy mismo, en el que se lanzaba su fase beta, que descubrí gracias a sus publicaciones en la red social Threads. De momento la app se encuentra únicamente disponible en inglés.

Después de un primer vistazo, la creación del perfil es bastante sencilla, aunque tarda en cargar y actualizar la foto de avatar. Las siguientes opciones de su fase beta son la elección del color del aro de Stories y las sugerencias de la pestaña «Discover».
Después de trastear entre estas opciones, he hecho una publicación de prueba. Aunque la publicación orgánica muestra la imagen en su formato original (4:3), en la preparación de la publicación lo «verticaliza», y en el Feed directamente lo estrecha y se ve comprimido por los lados.
Aquí puede verse la publicación desde el panel de usuario, donde puede verse la imagen a tamaño completo, con las interacciones a la derecha, muy similar a Instagram o TikTok:

Planes de usuarios
En esta primera fase beta de Monnett, los planes que aparecen disponibles son Free, Freedom y Pro, aunque sólo se encuentra activo el primero de ellos. Curiosamente, la idea de libertad y de que el usuario no sea el producto que se compra y vende en la red social, también tiene su réplica en el nombre de los planes. En sus publicaciones en Threads han hecho bastante inciso en el modelo de negocio «tradicional» de las redes sociales y la posición antagónica de Monnett Social.

En resumen, se trata de una plataforma todavía muy embrionaria, que puede que se convierta en el Bluesky de Twitter pero para Instagram, y donde la propuesta de valor aún no se ha definido, más allá de la dicotomía entre libertad/privacidad y aquello que ofrece Monnett Social, y que cualquier noticia sensacionalista podría suponer un misil en la línea de flotación.
Queda por ver cómo monetizarán los costes de las plataformas, y lo seguiré con atención. Os iré contando.



